
Es un mecanismo que privilegia a un sexo en detrimento de otro. Se trata de una serie de estrategias del patriarcado que buscan mantener en una situación de inferioridad, subordinación y explotación al sexo dominado: el femenino.
Implica siempre una relación de poder en la que lo masculino se encuentra en una posición de dominación. Por eso, afecta principalmente a las mujeres, pero también a los hombres cuando sus actitudes y comportamientos se salen de los estereotipos de género.
Aparece de muchas maneras, la campaña El sexismo está en todas partes del Concejo de Europa da algunos ejemplos:
